Derechos Humanos

Personas trans, identidad de género y la cédula de identidad

Written by Daniel Valverde junio 14, 2017 0 comment

El 7 de junio de este año, varios medios de comunicación informaron de que el proyecto 19.841, «Ley de Reconocimiento de los Derechos a la Identidad de Género e Igualdad ante la Ley» fue aprobado en primer debate.

Como podrán observar, el proyecto establece una serie de requisitos mínimos para solicitar el cambio de nombre y de género en la partida de nacimiento, cuando este no esté acorde a la identidad de género autopercibida. Este cambio también implica la emisión de una cédula de identidad nueva, con el nuembro nombre y género, prohibiendo al Tribunal Supremo de Elecciones que indique la razón por la que se dió el cambio. 

No pasó suficiente tiempo para disfrutar la noticia porque varios diputados ya vociferaron su férrea oposición al proyecto. Aunque no estoy en contra de oposición seria y responsable, las razones de estos diputados para tal oposición no se basa en la realidad del texto y demuestran una ignorancia en temas de derechos humanos. 

Identidad de género. Primeramente, es importante definir qué es la identidad de género. De conformidad con los Principios de Yogyakarta, la identidad de género es:

“(…) la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales”.

Si una persona siente que su identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer, a esta persona se le ha denominado cisgénero. A las personas que su identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer se les denomina transgénero (no debe confundirse identidad de género con orientación sexual. Esta última es la atracción que usted siente por personas de determinado género. Así que, usted puede ser una persona transgénero que se siente atraída por personas cisgénero de su mismo sexo).

Discriminación perpetua. Por esta disonancia, las personas trans han sido objeto de discriminación por casi todo grupo social (inclusive minorías como las mujeres u otros gays y lesbianas) y en casi todas las esferas públicas y privadas. Sólo para ponerlo en perspectiva, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos encontró que la expectativa de vida de una persona trans en las Américas es de apenas 35 años.

Parte de esta discriminación es la imposibilidad que tienen las personas trans de modificar sus cédulas de identidad para que reflejen su nuevos nombres y su género autopercibido.

Desempleo por una cédula. Según el reporte de la OIT sobre la discriminación contra personas LGBTI en el trabajo, varias personas trans entrevistadas hacen constar que cuando un patrono revisa la cédula de identidad y se percata que no coincide con la persona que está entrevistando, supone un rechazo inmediato a muchas opciones de empleo. 

Este simple documento, el plástico que los costarricenses recibimos del Tribunal Supremo de Elecciones, presupone una de las muchas prácticas discriminatorias contra la comunidad trans, que evidencia su dificultad para accesar a empleos bien remunerados y de calidad. Una ONG reporta que este desempleo puede llegar hasta el 41%, mientras el otro 55% labora en trabajos sexuales para obtener ingresos. 

Como puede observarse, el mero hecho de reconocer las posibilidades de cambiar el nombre y el género de la cédula de identidad, presupondría un alivio para la comunidad trans en el empleo, y esto es sólo un ejemplo del efecto cascada que un cambio tan pequeño podría llegar a dar. 

Esperemos que los señores diputados entiendan que este cambio no es un «capricho» ni un «privilegio», sino una forma de dar dignidad a aquellas personas que se les ha negado esa condición durante mucho tiempo.  Nosotros también, como parte de esta sociedad, tenemos que informarnos de estos temas para no caer en los mismos prejuicios del pasado.

Este proyecto de ley presupone un pequeño cambio que, para las personas trans, puede significarlo todo. Igualmente, nuevas reformas puestas en marcha y que pronto entrará en vigencia podrá ayudar a esta situación, como lo desarrollo en este artículo

Estimados lectores, sobre este tema, nada más les pido que sintamos empatía y apoyemos en lo que esté a nuestro alcance para que las personas trans tengan la dignidad y respecto que merecen.

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